¿Sabias que el 30% de los casos de fracaso escolar están relacionados con problemas visuales? Esto es así porque la información que se recibe en la escuela es esencialmente visual y auditiva, y la pérdida o distorsión de los mensajes en clase hará que los niños tengan dificultad en su aprendizaje.
Por buena visión entendemos no solo buena agudeza visual de lejos, sino además amplitud de acomodación, buenas capacidad de enfoque, sus vergencias, su flexibilidad acomodativa, su estereópsis, su motricidad ocular y su percepción visual.
Refractivas
Además de las refractivas como el astigmatismo, la hipermetropía y la miopía, esta la Ambliopía. Se trata de aquellos ojos que no presentan una buena agudeza visual, por lo que procedemos a tapar solo uno de ellos seguido de un grupo de ejercicios.
Desequilibrio en enfocar a todas las distancias y converger.
Los ojos deben mantener en el tiempo un enfoque cómodo y nítido en visión de cerca. El niño ve bien la pizarra, pero al pasar al cuaderno le cuesta enfocar o viceversa. Para acomodarse al mirar de lejos el niño parpadea reduciéndose su rendimiento escolar que a largo plazo dejará de ser eficaz.
Motricidad ocular
Durante la lectura debemos realizar movimientos muy precisos, el paso de una palabra a otra, el salto de renglones.
Seguir un objeto en movimiento de forma rápida y precisa y mover los ojos con rapidez y sin saltos es imprescindible para ser eficaz en el estudio y sobre todo no ser un lector lento. La motricidad ocular se entrena.
Visión periférica
La habilidad de registrar e interpretar lo que esta sucediendo a nuestro alrededor, mientras se está realizando una tarea visual central. A los niños les enseñamos a aumentar su visión periférica, para aumentar su campo visual.
Visión binocular
Debemos usar los dos ojos simultáneamente con suavidad , igualdad y precisión.
Flexibilidad acomodativa
Cuanto más intervalo tengamos para poder acomodar y relajar, mejor rendimiento tendremos a la hora de estudiar.